25 julio 2010

" Y SI A MI NO ME SALEN...¿QUÉ PASA? "


Hoy, antes que nada, os recomiendo a los sensible de oídos,

que, casi mejor os los vayáis tapando,

para evitar, una más que probable perforación de tímpanos...


¡¡Avisados quedáis!! :)))



Veréis, os voy a contar algo que me ocurrió el viernes en los pasillos de los juzgados. Caminaba con un compañero, cargando ambos con uno de esos inmensos legajos judiciales, una montaña enorme de papeles, que debíamos escudriñar, para fotocopiar una documentación que necesitábamos... cuando ni sé como, ni de donde, me embistió un chico de frente, haciendo que mi torre de papeles, se me desmoronara y volara por los aires. Mientras los veía desparramarse por el suelo, me salió un... ¡¡ jo pi !! así, pequeñajo, como el maullido de un gato y de pronto mi compañero, casi me grito...¡¡cómo jo pi !! ¡¡como jo pi !!... ¡¡suéltale un, joder!! ¡¡ coño, María !! jajaja.


Bien, tal cual me río ahora, me reí entonces, porque de pronto me di cuenta, que no podía soltar algo así, gordo. Y es que con los tacos, me ocurre como cuando intento hablar en un idioma que no es el mío. Me resultaba igual de artificial e imposible. Aunque lo entienda, lea y escriba, soy incapaz de hablarlo, me siento absolutamente ridícula, no soy capaz y punto.


Mientras mi compañero, me ayudaba a recoger todos los papeles del suelo, no salía de su asombro, al observarse incapaz de hacerme soltar uno así, con contundencia y convicción jajaja en lugar de eso, me partía de risa...y eso que el panorama que teníamos era desolador... tardamos ¡¡casi un hora, en recogerlo y colocarlo todo de nuevo!!

Y recordándolo, pensaba ahora que es cierto, hay palabras que no me salen, vamos, que soy incapaz de decirlas de manera espontánea. No entiendo por qué, pero es así. Lo más curioso, es que siempre he estado rodeada de personas que sueltan tacos cada dos por tres y salvo cuando la cosa es excesiva, en realidad, nunca me ha molestado. Pero yo, debo tener algún dispositivo oculto en el cerebro que me lo impide, o no sé lo que me ocurre, pero no hay tu tía.


Y no voy a decir que la ilusión de mi vida sea hablar como una carretera, pero vamos, que a veces, sí que creo, que uno debe quedarse la mar de a gusto, cuando en situaciones límite suelta unos cuantos "sapos" por la boca.


Recuerdo, la simpatiquísima conferencia, de la que creo ya os he hablado, en la que participó el dibujante argentino, FONTANARROSA autor de “Las malas palabras” (os la dejo enlazada) Él, comenta en ella, seguramente con acierto, porque le secundan grandes escritores, que los tacos son, como el toque de color que existe en todos los idiomas, la forma de dar énfasis y expresividad a lo que decimos.


Se pregunta él y yo también... ¿quien decide lo que son buenas o malas palabras? lo que denominamos en aumentativo, “palabrotas”. ¿Quien ha decidido y por qué, que existan palabras proscritas, en todos los idiomas? Desde luego, yo, no lo sé, pero mi cerebro, parece que sí, porque se me bloquea...


Lo cierto, es que es curiosísimo,

el tema este de los insultos...

Que, la teoría, lo que es la teoría, me la sé...

¡¡ no os vayáis a pensar!!


Mejor, os doy la lección,

que a lo mejor, ni eso apruebo :)))



Veréis, en realidad el insulto arquetípico es la asignación por parte del hablante, de una calificación negativa al oyente. Podemos partir de miles de contextos, por ejemplo... de un diagnóstico psiquiátrico "imbécil, idiota o disminuido”. Podemos insultar atribuyendo determinados comportamientos sexuales "maricón o puta" o sociales "ladrón, chapuzas, asesino”. Podemos insultar con nombre de animales "cerdo o gusano” para sugerir que alguien tiene un comportamiento bajo, “rata” o “buitre” si es mezquino. De “zorra y cabrón” ¡¡que decir!!...Incluso, el campo casi es infinito, si optamos por partes del cuerpo “cara culo, pijo, cara de huevo, coño” ¡¡Ay, Dios cómo me paso!! perdón :-)


Bueno, sigo un poco más...

Incluso, me estoy dado cuenta, que si unimos en un insulto, un animal, con una actividad o un adjetivo, el insulto cobra dimensiones estratosféricas, por ejemplo “ pare más que las conejas” o “es más puta que las gallinas“ ¡¡ con lo buenas y tontitas que son ellas!! ;-)


En ocasiones, se usan expresiones, francamente retorcidas "pierde aceite" “de la acera de enfrente”, para referirse a un "homosexual". Hasta concretamos colores de manera despectiva “verde, marica ilusión”. Curiosamente, no cualquier comportamiento sexual, socialmente marcado como supuestamente desviado o considerado reprobable, es materia de insulto. No hay insultos (que yo sepa) relacionados con la pederastia, por ejemplo, por más que sean comportamientos más que deleznables, pero ya veis, a nadie se le ha ocurrido tomarla con los que más lo merecen.




A veces, para insultar, se usan palabras especializadas, por ejemplo ¿sabíais que en realidad el “carajo” es la canastilla del vigía situada en el palo mayor de un barco? pues ya veis, consolaos, si os mandan “al carajo” en realidad os están mandando, al palo mayor;-)


Ocurre lo mismo con “cenutrio” ( que en realidad es un asno) pero se usa en la acepción de torpe, zoquete, berzotas, o bruto. Si sustituimos la palabra especializada por un sinónimo culto, normalmente pierde su carácter de insulto, aunque puede que no las ganas de molestar :

" es una persona de poco IQ" ( inteligencia ) o "Su madre de usted, fue una meretriz " .

Otro tanto ocurre, si sustituimos por ejemplo “joder” por “fornicar”. A nadie, se le ocurre decir ¡¡Fornicar!! cuando se pilla el dedo con el cajón de la mesa ¿verdad? ;-)


En ocasiones lo que se arroja es la versión despectiva o reforzada negativamente de un calificativo: “ esta tía loro " (a una mujer refunfuñona y fea) o el tristemente célebre "negro de mierda” que es la forma típica que adopta el insulto racista o sexista, y fijaos que sigue el esquema arquetípico de atribuir comportamientos considerados reprobables, con dos diferencias: lo que aquí se reprueba no es una práctica, sino la pertenencia a un grupo social, siendo la atribución cierta, aunque se haga en forma ofensiva.



Y... casi que lo dejo,

que veo que esto, es un pozo sin fondo.

¡¡ La de recursos desaprovechados que existen,

para descargar el mal humor

o arremeter sin piedad contra alguien !!

y yo, con mi... ¡¡ jo pi !!



¡¡¡ Ahora, preparaos !!!


Os dejo una de las secuencias cinematográficas,

con más tacos por segundo.

Salidos de una mala bestias del cine,

“El sargento Hartman”

Todo un maestro en este tema,

de la película “La chaqueta metálica”

de STANLEY KUBRICK





¿¿ A que después de escuchar esto,
dan ganas de ponerse a leer a Shakespeare, como locos??

¿¿ De verdad es necesario, aprender esta letanía ??




Para olvidarlo

¡¡ marcha a toda pastilla !!


GREEN DAY en “American Idiot”

especialmente para ti, AUS, que sé que al menos el título, te encantará ;-)


En el subtitulado, hasta le ponen pitidos a los tacos,

son poquitos, tranquis :-)



Bueno y ya os dejo.

Me temo, que voy a ponerme a fregar el blog,

ya mismito...

¡¡que lo he dejado bueno!! ;-)


Pero ¡¡vaya!! que por mi...

¡¡podéis desahogaros a gusto!!

que yo friego el blog,

las veces que haga falta :-)



¡¡Feliz semana!! y el viernes Mmmmmm...


Un beso