21 diciembre 2010

¡¡ MI SUEÑO PARA ESTA NAVIDAD !!




Seguramente debo ser de los últimos especímenes, a los que la llegada de la Navidad, le sigue emocionando. Es muy probable que ello sea debido a la parte infantil cronificada por el tiempo, como secuela, de una enfermedad preciosa de la que nunca he querido curarme.


En ocasiones como esta, la peque que llevo dentro, se abre hueco, para imponerse a la parte racional y adulta que la mantiene a raya, casi siempre... y... contra viento y marea, sin saber ni cómo... Se cuela entre la multitud de piernas largas entre las que siempre anda correteando y alcanza la primera fila. Allí, trepa como puede y se sube a los hombros, desde donde sentada, lo mira todo. Abriendo muchísimo los ojos. Con esos ojos enormes, de quien descubre por primera vez el mar de luces que envuelve la ciudad por estas fechas. Ladea la cabeza y tararea la música que sale de todos lo rincones, mezclada con olor a castañas asadas, a frío y a lumbre.


Bien, pues por culpa de esa pequeñaja que se me escapa, me encaaaaanta la Navidad, siempre ha sido así. Por más que al rededor se empeñen en matar su magia bajo toneladas de consumismo desaforado, que entierran lo más bonito de ella.


Los reencuentros, los abrazos, el ¡¡pero que grande estás!! de la abuela. Las charlas hasta la tantas de la madrugada, las canciones de maricastaña que se desempolvan para sonar entre burbujas de champán, turrones y dúos desafinados que a todos suenan a gloria. Las caritas heladas de los niños, la ilusión saliéndoseles por los ojos. Las naricillas pegadas contra los escaparates. Los garabatos de una carta que debe volar por el cielo. Los olores dulces que lo envuelven todo. Los hornos calentando para recibir con los brazos abiertos a ese pavo, a ese besugo o a ese esponjoso bizcocho, en el que la impaciencia nos hace meter el dedo y chupar Mmmmmmmmm pero... ¡¡qué rica sabe la Navidad!!



Ya, ya... lo sé, no lo olvido.

Se que hablo de mi, Navidad.


Se muy bien que hay...

otra Navidad.





La de las ausencias irreparables, la de los rotos del corazón que se deshilachan aún más por estas fechas. La de miles y miles de niños ateridos, con sus caritas tiznadas por lágrimas que nadie consuela. Pequeñajos a los que nadie arropará en la noche, ni deseará felices sueños, porque se los han robado. Niños, que jamás encontrarán su peluche bajo el árbol.


La de miles y miles de personas que verán las luces brillantes de la noche, morados de frío, envueltos en cartones. Cenando las sobras que otro arrojó al contenedor o sentados en un frío banco del parque agarrados a la soledad y su única amiga, la botella.



Lo sé, demasiada tristeza por todas partes, demasiado dolor perdido entre pasillos de hospital. Escondido por rendijas de corazones, en los que nadie repará. Demasiada nostalgia por pasados añorados y futuros inciertos, que se elevan como espectros amenazantes y...Entonces ...


¡¡ Justo entonces !!




Me tira de la oreja la enanita que se me escapa y sueño... y cierro los ojos y me encantaría pensar...( sé que es un sueño ) pero... ¡¡para que existe la Navidad sino es para soñar!! y sueño... que tengo una enorme casa, gigantesca, inmensa. Sin paredes y llena de puertas , pero calentita. Una casa a la que un día podré invitar a todos estos niños, a todos estos hombres de los parques, a toda la gente a la que la vida les ha borrado la sonrisa, para...por una vez, una sola vez en la vida, poder regalarles la ilusión que un día les abandonó. Regalarles un rato de calor, de luces, de risa.... regalarles, por una vez, una única vez... ¡¡su Navidad!!



¡¡ Que la vuestra sea preciosa !!

y que jamás...¡¡ dejemos de soñar !!










¡¡FELIZ NAVIDAD PARA TODOS!!

TODA LA SUERTE DEL MUNDO.

TODOS LOS SUEÑOS,

ABSOLUTAMENTE TODOS

PUEDEN CUMPLIRSE...

¿POR QUÉ NO ESTE NUEVO AÑO?


¡¡HALE, A SOÑAR TODO EL MUNDO!!;-)




Un beso